No todo el mundo importa
La posta es que no a todos les caigo bien, pero ¿sabés qué? está perfecto, porque no todos importan. Yo no me levanto a la mañana para agradar, me levanto para construir, para laburar, para convertirme en el hombre que me prometí ser en esos días donde lo único que había era presión, dudas y sueños silenciosos que gritaban más fuerte que cualquiera alrededor. Este camino que estoy recorriendo no es para cualquiera, y no llevo a cualquiera conmigo. Me fui de charlas que me drenaban, salí de lugares donde tenía que achicarme para que otros se sintieran cómodos y solté gente que no tenía mi misma visión, porque subir cargando peso muerto es la forma más rápida de caerte. Si no ves las horas que meto, las batallas que peleo puertas adentro, y los sacrificios que hago cuando nadie mira, entonces tu opinión no pesa en mi mundo. A la gente le encanta hablar: van a cuestionar tu silencio, tu ausencia, tu disciplina y van a etiquetarte de agrandado, frío o distante, sin entender que no soy inse...