Diferencias entre Autoestima y Ego
Pensaba el otro día en la autoestima y en cuántas formas hay de confundirla. Cuántos disfraces es capaz de ponerse uno a lo largo de la vida. La autoestima no es el reconocimiento, de hecho, quizá es justo lo contrario. La autoestima es cuánto nos queremos solo por ser quien somos. Es lo bien que nos caemos. Es soportarnos a pesar de todo, con las cosas buenas que ve todo el mundo y las cosas malas que solo sabemos nosotros. Siempre me pareció curioso que muchas de las personas mejor aceptadas socialmente, o sea, los lindos, los que tienen éxito, los que desbordan talento en algo o los más inteligentes, suelen ser los que, cuando ahondas un poco, tienen la autoestima más débil. Y es que si desde chiquito siempre te dijeron lo maravilloso que sos, no tuviste tiempo de decírtelo vos mismo. Y cuando dejan de decírtelo, lo extrañás. O si la gente siempre aplaude todo lo que hacés, terminás necesitando ese aplauso externo para sentir que vales. Cuando todo viene de afuera, aunque...