Tengo las baterías por el piso

¿Alguna vez sentiste que tenés dos personas viviendo adentro de tu cabeza? Una que quiere comer sano, ahorrar y socializar más, y otra que quiere quedarse viendo Netflix, pedir delivery y comprarse por Mercadolibre cualquier cosa, sea lo que sea.

Bueno, no sos vos, es tu autocontrol (o la falta de) mandandote balubis.


Anoche escuché un podcast sobre esto. Decía que en psicología, el autocontrol no es un concepto nuevo, pero sigue siendo la "estrella" de la película. Dicen que si logramos dominar nuestros impulsos, el mundo es nuestro. Suena farabute pero la ciencia lo respalda.


Seguro escuchaste hablar a Santi Bilinkis sobre el test del malvavisco. Sentaban a nenes de 4 o 5 años frente a una golosina y les decían: "Si aguantás 15 minutos sin comerla, te doy dos".


Algunos aguantaban y otros no, pero a todos los siguieron durante décadas y, como era de esperar, los que aguantaron aquellos 15 minutos tuvieron mejores notas, menos estrés y vidas más saludables. El secreto no era la golosina, era la capacidad de posponer la gratificación inmediata. En criollo sería: bancarse el esfuerzo de hoy para disfrutar el doble mañana.


Pero mirá, muchos creemos que la "fuerza de voluntad" es infinita y que, si fallamos, es porque somos flojitos. Pero hay una teoría que llaman "agotamiento del ego" que dice todo lo contrario.


Imaginate que tu voluntad es como la batería del celular. Hay otro estudio famoso donde pusieron a un grupo frente a facturas recién horneadas y les prohibieron comerlas. Después les dieron un problema difícil de resolver. ¿qué pasó? los que habían gastado toda su energía resistiendo las facturas abandonaron el ejercicio muchísimo antes que los demás.


A lo que voy: que si pasaste todo el día aguantando el mal humor de tu jefa, tomando decisiones difíciles en el laburo o rompiéndose el marote viendo cómo pagar las cuentas, es lógico que cuando llegues a tu casa no tengas "batería" para resistirte a unas papas fritas con cerveza o para ir al gimnasio. La reserva de autocontrol se agotó.


Entonces?

Lo que decían en el podcast es que no se trata de ser robots, sino de entender que el autocontrol es un recurso limitado. 


Entender esto cambia el enfoque. Si el autocontrol es un recurso limitado, la estrategia no pasa por tener más fuerza de voluntad, pasa por gastarla mejor.


No dejés las tentaciones al alcance de tu mano cuando sabés que llegás al límite.

Las decisiones importantes van a la mañana, con la carga completa.

Y si un día "fallaste", antes de autoflagelarte preguntate primero en qué porcentaje estaba tu batería en ese momento.


Conocerse no garantiza nada, pero es bastante difícil construir una estrategia sobre algo que no entendemos.


Adieu!

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Todavía acá, intentándolo.