Ideas para viajar a la Luna
Me encantó el lanzamiento del Artemis II a la luna. Lo ví a través del canal del ingeniero Javi Santaolalla, quien decía que no llegamos a este momento de pura casualidad…
Hace siglos que la gente se rompe la cabeza con la misma pregunta: ¿somos dueños de nuestras decisiones, o hay algo como Dios, el universo, la física cuántica, o no se quién que ya tiene todo escrito?
Los griegos tenían a las Moiras que, cuando nacía un bebé, venían a verlo y se ponían a hilarle su destino. El Islam habla del Qadr, la voluntad divina que todo lo abarca. El Hinduismo te dice que lo que vivís hoy es consecuencia de lo que hiciste antes. La idea de fondo es siempre que hay un orden que te excede y que pretender cambiarlo es al cuete como el Artemis.
Después llegaron los filósofos a complicar todo. Sartre decía que estamos "condenados a ser libres", que no hay guión previo y que cada elección te va construyendo. La neurociencia descubrió que el cerebro toma decisiones una fracción de segundo antes de que vos te des cuenta, lo cual te deja pensando quién está manejando acá...
Para mí, el que cree en el destino suele bancarse mejor los golpes. El que cree en el libre albedrío sale a remarla con más energía, aunque después se carga de culpas cuando algo no le sale.
Santaolalla ayer decía que los 4 astronautas se llevan en el Artemis a Newton y a Einstein, a Víctor Hugo y a Cervantes, a Taylor Swift, a San Agustín, a Tesla; se llevan integrales, teorías de conjuntos, poesías y siglos de pensamiento acumulado. Y que en esa nave también va el corazón de millones de personas que le ponemos (me incluyo) media onda al progreso colectivo.
Más allá de si fue el destino, la suerte o el mérito lo que nos trajo hasta acá, lo cierto es que estamos mirando cómo cuatro chabones se alejan de la Tierra a bordo de todo lo que la humanidad fue capaz de construir junta. Y eso, aunque haya sido de puro pedo, es
francamente
una cosa
hermosa.