Ideas para reducir la fragilidad
Se sabe que soy recontra fanático de la autoayuda, el desarrollo personal, y todo lo relacionado con las frases motivacionales y reflexiones “inspiradoras” como por ejemplo “podés ser quien quieras”, “seguí tu pasión”, “si amás lo que hacés nunca tendrás que trabajar”... etcétera, etcétera. La positividad suma un montón, pero cuando esa mirada tapa la otra mitad del plano (la parte incómoda) aparece la hostilidad. La vida es desordenada, imprevisible, y muchas veces se parece más a una obra en ejecución que a un showroom impecable. Pasan cosas difíciles, a veces sin ningún control, y no hay afirmación positiva que las evite. No se puede prever todo ni vivir obsesionado con el control. La incertidumbre no es un error del sistema, es parte del diseño. Pero si mirás tu vida con honestidad, como quien revisa una propiedad antes de comprar, siempre hay puntos frágiles: salud, finanzas, hábitos, respaldo. Lo que hoy parece estable puede crujir con un pequeño movimiento. Mientras todo es fies...